lunes, 16 de mayo de 2016

La otra Familia

                          La otra Familia.


Después de escribir el post de la familia, me fui dando cuenta que lo centre en la familia sanguínea, la que nos da la vida , la que formamos para dar vida .Pero existe , otra familia , esos amigos que te los vas encontrando a lo largo de los años y que poco a poco los ingresas en tus entrañas , casi como si los hubieras parido, o te hubieran dado sus sangre.

Vienen de otro país , hablan otro idioma, recorren miles de kilómetros para estar contigo en los momentos mas importantes de tu vida.Te acompañan en los momentos de profunda tristeza, haciendo de sus hombros el apoyo para superarlos.

Son esas personas que secarían el mar por ti.Son esas personas que pueden pasar días sin hablar pero cuando notan una letra de tristeza en una linea , están llamándote para una charrada y una caña.
Son las que adaptan su sonrisa para abarcar tus lagrimas.Son las que no dudan en ponerse el mundo por montera por ti.

Esta entrada es para esa familia no sanguínea que son familia.Son amigos , hermanos, que siempre están ahí.

Ahora , nuestro amigo emiliano aporta su granito de arena , sobre la otra familia:

Una vez, tuve un hermano que, sin serlo, y aún teniéndolo, era mi hermano. Y una amiga que me apreciaba tanto o más que la propia. Mi amigo dejó el barco de nuestra amistad y se fue en el bote salvavidas del olvido en cuanto el amor que sentía por su pareja, nos dio en la línea de flotación, arrojando al mar del desinterés, años de confidencias, risas y llantos. Le tendí mi mano, pero no hallé la suya. Mi hermano murió. 
Mi amiga hermana, la perdí por culpa  de un amor que con el tiempo no era, que me dejó en medio de un infierno del que mi amiga, mi hermana, sin tener en cuenta los años perdidos, me da abrazos aún sin estar, me da un beso de consuelo sin dármelo, me da la mano y me saca de la profundidad de la soledad. 
Es mi amiga, mi hermana, que me ha perdonado mis años lejos de ella, que me escuchó, me escucha y se que estará siempre ahí, y yo con ella. 
Gracias, por darme lo que nunca tuve, gracias, por ser mi hermana. Si convirtiera cada gota del océano en un gracias, me faltaría.  
Si me faltaras, me marchitaría como una rosa en medio del desierto. Gracias por darme un soplo de vida. Te quiero, amiga hermana.

1 comentario:

  1. Yo siempre digo que los amigos son hermanos por elección

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