viernes, 15 de enero de 2016

Un amigo, un relato:Parte 4

¡EN PELOTAS!

CAPITULO 4.: ADIÓS

Llego a casa, me ducho, pero no es igual que los demás días. Sin prisa, dejo que agua me relaje, me acaricie, casi como el bautizo a una nueva vida, ceno sin prisa, disfrutándola, haciéndola como desde hacía mucho, mucho tiempo, que no lo hacía.
Al día siguiente, vuelvo a quedar con Genaro y con Puri, y voy conociendo a más gente.
A esa ama de casa, cansada de su marido, a ese ejecutivo, que odia su trabajo, a esa pareja de ancianos, que no quieren ser muebles…
Los días pasan y voy descubriendo un mundo nuevo, nuevas sensaciones, un nuevo nacimiento. Da gusto sentarse, en la orilla del rio de la vida, observando como este se lleva a la gente en  rapidísimo y feroz curso.
-Manolín, mañana acabamos.
-¿Cómo?, -le respondo-
-Veras, mañana, en treinta y uno de Junio, y muchos, tenemos que volver a nuestra vida normal, ¿entiendes?. No digo como antes, pero mañana, es como si acabáramos este mes de  desintoxicación de la vida que nos envenena. Muchos, se visten para volver a desnudarse el año que viene, otros, si tú quieres, siguen desnudos hasta que les viene en gana…o el frío, ja, ja, como tu veas.
-De acuerdo, mañana nos vemos, adiós, hasta mañana.
Hoy, el sol, brilla de manera diferente, como si anunciara el paso a una vida nueva, a un sentimiento filosófico diferente, que abre la puerta a una existencia nueva.
Me voy al parque, donde estamos todos, y Genaro, como “fundador” de este grupo, dirige unas palabras:
-¡estimados amigos!, como bien sabéis, hoy acaba el mes de Junio, y debemos volver a la normalidad…, eso, el que quiera…
Dejo en segundo plano, el discurso de despedida de Genaro, y me fijo en Puri, que está sentada a mi lado. La observo, y me parece hermosa.
Los rayos del sol atardecidos, entrelazándose con sus cabellos castaños, realzando el brillo de unos ojos marrones, redondos, pero con una pátina del cansancio que pone el paso del tiempo. Sus pechos, aunque han sufrido la etapa de dar pecho a sus hijos, siguen recordando la redondez y firmeza de un pasado no demasiado lejano.
Ni gruesa ni delgada, brazos fuertes, robustos, de experta amasadora. Caderas anchas y piernas lasas y cansadas.
-Puri,-le digo_.
-¿Si?. – responde-.
-Todavía no me has contado la razón por la cual te desnudaste la primera vez –sigo escuchando de fondo el discurso de Genaro-
-¿De verdad quieres saberlo? – me pregunta-
-Sí – le respondo mirándola a los ojos-.
-Verás, un día, después de que el ultimo de mis hijos se casara, y se fuera tras la puerta de la casa, me senté, y vi que tenía dos opciones, resignarme a mi soledad (ya que como bien sabes mi marido murió tras nacer el segundo) y ser una viuda sola, abandonada, o …!volar!,!volar!, ser independiente, romper con todo, y ser feliz. Así, en un arrebato, el día en que una fina lluvia caía del cielo, baje a la calle, desnuda, y deje que la bendita y fresca agua que caía, me limpiase por fuera y mis lágrimas por dentro.
Me sentí deslastrada de mi vida anterior.
-….Pero…, Puri, no estás sola – le digo asiéndola las manos dulcemente-.
_ ¿Qué me quieres decir?, ¿Qué tu…..?
No la dejo acabar, y le doy cálido y dulce beso en los labios, que ella me corresponde con una dulce caricia.
-Y así, queridos amigos….-prosigue Genaro- os deseo lo mejor y….!adiós!
La gente, se fue yendo a sus casas, Puri y yo, cogidos de la mano, sentíamos cómo el sol del atardecer, iba desvaneciéndose, a nuestras espaldas, cerrándose como un fundido en negro de una antigua película muda.

FIN

Alcalá de Henares. 25 de noviembre de 2015.

Dedicado con todo mi cariño a mi buena amiga Loly Bárcena, una amiga de ayer, de hoy, de mañana.

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